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lunes, 9 de abril de 2012

Mientras Bogotá se quema, nace la OEA en 1948


En  1948 Bogotá realiza la IX Conferencia Panamericana que sería la cuna de la Organización de los  Estados Americanos  OEA,  con la participación de 21 países del continente.


Capitolio Nacional restaurado en 1948
Bogotá contaba para 1948 con número mayor de 300 mil habitantes y cambió su imagen para realizar la IX Conferencia Panamericana. La ciudad se preparo para recibir a las diferentes delegaciones de 21 naciones. 

Los arreglos más notorios fueron la avenida de las Américas al sur occidente,  la cual en una rotonda instauró en honor a los países participantes banderas que simbolizaban este encuentro,  el teatro Colón lugar insigne de la cultura bogotana, fue remodelado para las presentaciones artísticas que se harían en distinción de los visitantes y  el Capitolio Nacional, que es la sede del parlamento colombiano, fue adecuado para las liberaciones de los países participantes, ya que la capacidad e infraestructura no era acorde a la cantidad de asistentes que participarían en el debate.

Pero no solo se arreglaba la cara de Bogotá, sino que también el gobierno del presidente Mariano Ospina Pérez, sancionaba decretos y leyes para evitar desmanes ciudadanos y evitar disturbios por la cruenta situación de orden público que vivía Colombia en ese entonces.

IX Conferencia Panamericana en el
salón elíptico del Capitolio colombiano.
La Conferencia estaba proyectada para  el mes de enero y solo se realizó a finales de marzo porque Argentina y Uruguay, solicitaron que se aplazara hasta que los Estados Unidos  resolvieran su política frente al llamado Plan Marshall para la recuperación de Europa y explicarán su actitud frente a América Latina y además,  se aclarará  la situación del  primero con respecto a las islas Malvinas. El general Marshall explico en su momento a estos países que era indispensable la ayuda que se le diera a Europa con alimentos y que a su vez Latinoamérica estaría beneficiada por las compras que se les hicieran.   

El 30 de marzo de 1948 se reunieron las comisiones de los diferentes países para dar inicio a la cumbre la cual fue preparada y precedida por el entonces canciller colombiano Laureano Gómez, quien posteriormente, fue presidente de Colombia en 1950, ha sido considerado por la historia como la persona que tuvo más incidencia en el desarrollo de la violencia bipartidista del país.


Algunos de los objetivos de la IX Conferencia Panamericana radicaban en que ningún Estado podía tener poder político en la región  y para ello se establecieron  planteamientos políticos-jurídicos en la región que buscaban que  cada país fuera democrático y así mantener la paz en el continente.
Deliberaciones de la cumbre

Colombia al igual que muchos países de la región estaba dividida políticamente en dos vertientes la liberal y la conservadora, esta situación se había mantenido desde la independencia por las corrientes ideológicas de Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander. Los liberales buscaban una mayor participación democrática y amplias libertades, mientras los conservadores se apoyaban en la religión católica y en los principios de autoridad. Esta última corriente política había logrado mantenerse en el poder más de 40 años, siendo su jefe máximo el  presidente Mariano Ospina Pérez  y el partido liberal estaba liderado por Jorge Eliecer Gaitán.


Para esa época Colombia vivía una situación política, social y de orden público bastante difícil, ya que las diferencias sociales eran muy marcadas, además la economía del país no era boyante y la mano de obra no tenía reconocimiento salarial digno a su trabajo. Todo esto llevo a que los obreros 
iniciaran huelgas, se sindicalizarán y salieran a protestar.

A nivel político la división entre liberales y conservadores era muy marcada, porque los primeros se convirtieron en la oposición al gobierno conservador y apoyaron las peticiones de los trabajadores, hasta el punto de lograr paradas y protestas en diferentes partes del país. Pero la situación no fue del todo pacífica porque muchos liberales que salían a protestar fueron asesinados por manos de los militares en ciudades como Manizales, Pereira y en los departamentos de Santander y Boyacá.

Esta situación hizo que los ánimos en los cafetines, tertulias y reuniones políticas comenzará a generar entre la población molestias contra la política conservadora de entonces y esta se agudizó aún más, al no ser invitado a la IX Conferencia Panamericana el líder liberal Jorge Eliecer Gaitán.

Pero ahí no paraba la incipiente violencia que viviría desde entonces este país suramericano. El 9 de abril hacia el medio día fue asesinado el caudillo Jorge Eliecer Gaitán, frente a la entrada de su oficina en el centro de la ciudad. En ese momento el pueblo tomo justicia con  sus manos y arremetió contra todo lo que pudiera encontrar a su paso.


El asesino Juan Roa Sierra fue abatido por la muchedumbre enardecida en un café cercano al crimen y su cuerpo fue arrastrado por la central vía de la carrera sétima de Bogotá y llevado cerca al Capitolio Nacional, donde se encontraba reunida la Conferencia. Para muchos analistas y para quienes estuvieron en el centro de la ciudad en el momento de la muerte de Roa, había un hombre que incitaba a las masas para hacerles creer que él, Roa, era el sicario, pero que en realidad,  había sido este sujeto, que desapareció de la mente de los enardecidos y que luego de lograr su objetivo desapareció en un vehículo elegante que lo recogió en el lugar.

La  población estaba energúmena y atacaba con cuanto elemento estuviera a su alcance. Los robos, las víctimas y la furia quedaban a su paso. La policía se sublevo y entrego a la población civil armamento para apoyar la revuelta.  Esta situación fue llamada Bogotazo  que dejo grandes secuelas en la vida social, política y de orden público en Colombia.

En medio de esta situación tan crítica para el país y para Bogotá que se consumía en medio de la llamas, el gobierno colombiano de la época no canceló la IX Cumbre Panamericana, sino que al contrario la suspendió por algunos días, para ser  retomada posteriormente el colegio Gimnasio Moderno al norte de la capital.

El presidente Mariano Ospina Pérez decreto el toque de queda y convoco a varios miembros del partido Liberal a que conformarán parte del gabinete presidencial con el fin de calmar a la muchedumbre. Sin embargo, estas medidas no sirvieron de mucho ya que la ola de violencia se regó por todo el país, naciendo un grupo llamados los ‘pájaros negros’, quienes se encargaron de erradicar a los liberales y posteriormente en la zona oriental se formaron grupos de extrema izquierda como las Fuerzas Revolucionarias de Colombia Farc, que aún siguen combatiendo en las selvas colombianas.

Mientras Colombia se debatía en cada rincón en medio de la violencia, el hambre, las penurias y la muerte,  la IX Conferencia Panamericana terminó el 30 de abril de 1948 con El Pacto de Bogotá y la creación de Los Estados Americanos,  OEA.

Han pasado más de seis generaciones de colombianos que han sabido qué es la violencia, la falta de posibilidades, las masacres, los crímenes de lesa humanidad, las hambrunas, los destierros, la falta de posibilidades laborales, la angustia del conflicto armado, las violaciones a niños y mujeres en medio del conflicto, el desplazamiento armado y otras tantas injusticias por las que luchaba el abogado Jorge Eliecer Gaitán quien fuera el líder de las causas sociales.Hoy muchos de estos ciudadanos llevan en el recuerdo las historias contadas por sus abuelos y la admiración de un hombre que habría podido cambiar el rumbo y la historia de Colombia.  

Ya han pasado  sesenta y cuatro años y son muchos los interrogantes que quedan por resolver y que quizá nunca tendrán respuesta  por las manos negras que han pasado y distorsionado la historia. Estas preguntas serán la constante por muchos años más para un pueblo que ha sabido aguardar por ellas:  

¿Cómo seria Colombia, si Gaitán hubiera sido presidente? ¿Qué hubiera pasado si a Jorge Eliecer Gaitán lo hubieran invitado a la IX Conferencia Panamericana?
¿La OEA sería la misma si Jorge Eliecer Gaitán hubiera participado?  
¿Quién mató a Gaitán? 
¿Hubo gobiernos extranjeros en este genocidio? 
¿Por qué clasificaron las investigaciones de la muerte de Gaitán? 
¿Juan Roa Sierra fue el asesino de Gaitán?...

Paradójicamente la OEA nació en medio del llanto, la muerte  y la tristeza de un pueblo que vio truncadas las esperanzas de un futuro mejor y sin embargo, en medio de sanciones, expulsiones de países, de temas sin resolver como las Malvinas, el mar para Bolivia y las necesidades pecuarias de los pueblos,  ella, la Organización de Estados Americanos, OEA, sigue expandiéndose, mientras el país que la vio nacer  continua debatiéndose  entre el hambre, la violencia, los gobiernos corruptos, grupos violentos, el asesinato de sindicalistas, de candidatos presidenciales  y la falta de equidad social.

Así nació una de las organizaciones más prestantes del mundo y así nació la violencia en Colombia. 

1 comentario:

  1. Muy buen artículo y eso uno nunca uno lo sabe, sino lo da por hecho y no se imagina cómo nacen las organizaciones "de paz"

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